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Entrevista a Michel Odent: Más que humanizar el parto, hay que mamiferizarlo PDF Imprimir E-mail

Michel OdentEstamos preparando nuevos talleres para aplicar la Libertad Emocional a la gestación y el parto, y durante la fase de documentación nos hemos encontrado con las figuras de Michel Odent y Frederick Leboyer. Sus biografías y propuestas son muy interesantes porque salen fuera del marco mecanicista y reduccionista en el que parecen moverse las prácticas y conceptos médicos actuales sobre el embarazo y alumbramiento. Sus reivindicaciones se centran en resaltar la importancia del trato humano a las mujeres en estado por sus consecuencias psicológicas y físicas tanto para ellas como para el bebé.

También te recomendamos esta noticia antigua: "Educación emocional desde el útero materno"; sobre la influencia del estado emocional de la madre sobre el bebé durante el embarazo. 

Extraído de Wikipedia

Michel Odent (n. Oise en 1930) es un médico obstetra francés, y uno de los defensores más notables del parto natural, entendido como aquel parto en el que la intervención externa es la mínima posible.

Es el primer médico en presentar un artículo sobre la iniciación a la lactancia materna durante la hora siguiente al nacimiento en 1977. Indicando que la primera hora que sigue al nacimiento conforma un periodo crítico en nuestro desarrollo de la capacidad de amar y por tanto con una incidencia enorme en la aparición de posteriores enfermedades relacionadas con ello.3 En aquella época nadie creyó que un bebé recién nacido pudiera encontrar por si mismo en esa primera hora el pecho de la madre y succionar.

Igualmente expone la necesidad del calostro para el recién nacido y su importancia en el desarrollo del sistema inmunitario del sujeto. 4  También es autor, en 1983, del primer artículo de literatura médica acerca de la utilización de las piscinas para partos. 5

Odent postula que la situación emocional de la madre embarazada es determinante en el futuro tanto psíquico como físico del individuo. También señala la criticidad del parto y los momentos posteriores, llegando a señalar las implicaciones en las actitudes violentas de los individuos, la criminalidad juvenil, el autismo o los comportamientos típicamente autodestructivos como el suicidio juvenil, la adicción a las drogas, la anorexia nerviosa, etc., derivadas de las alteraciones en la inyecta interna de oxitocina (la hormona del amor) en los partos controlados.

Destaca igualmente, que el parto, debido a la ingente inyecta interna de hormonas gratificantes (oxitocinas y endorfinas ) debería producirse en un estado orgásmico, y que si no se produce es por la activación del neocórtex de la mujer en el momento del parto debido a la intervención externa. Para que ocurra la parturienta debe estar en la llamada «privacy» (intimidad y privacidad), es decir, sin la intervención de persona alguna, calidez ambiental, silencio, etc... En resumen, no debe haber elemento alguno que la perturbe. Para explicar todo ello recurre a sus propios estudios científicos así como a numerosos otros, incluidos algunos muy anteriores. Por ejemplo los trabajos de Helene Deutsch, primera mujer que se graduó como médica en la Universidad de Viena y miembro de la Asociación Psicoanalítica Vienesa, que había dado luz y amamantado a sus bebés. Deutsch consideraba el acto sexual y el parto como dos fases de un mismo proceso separadas solamente por un determinado intervalo de tiempo:

De la misma forma que el primer acto contiene elementos del segundo, también el segundo está impregnado de los mecanismos de placer del primero. Creo incluso que el acto de dar a luz representa la culminación del placer sexual.

— Helene Deutsch 6

Indica Odent, que todas las culturas, desde el advenimiento del patriarcado, han ejercido un fuerte control sobre todos los aspectos de la sexualidad genital, así como en el parto y el amamantamiento. Y por ello es el gran causante de que la mujer no de a luz en un parto natural, sino vigilada y mediatizada. Señala especialmente que a pesar de que múltiples disciplinas científicas hacen hincapié en la importancia del periodo que rodea al nacimiento en el desarrollo de la capacidad de amar, el parto y el amamantamiento son episodios de la vida sexual humana en los que se interfiere de forma sistemática. Tanto durante el parto como durante cualquier experiencia sexual, el neocórtex tiene que ponerse en reposo para facilitar la producción de un torrente hormonal, de un cóctel orgasmogénico que nos permita relajarnos en la cumbre de la trascendencia. Para ello, cualquier experiencia sexual, y también el parto, precisa de «privacidad», la sensación de no sentirnos observados.

Insiste Odent, que ante todo somos mamíferos, y por tanto a la hora de parir deben priorizarse las necesidades que como tales tenemos en esos momentos. Lo específicamente humano se debe eliminar, y al mismo tiempo deben ser satisfechas las necesidades mamíferas.

Suprimir lo que es específicamente humano implica primero liberarse de todas las creencias y costumbres que han interferido la fisiología de este proceso durante milenios. También significa que el neocórtex, esa parte del cerebro tan desarrollada en el ser humano, necesita reducir su actividad, y que el lenguaje, específicamente humano, debería ser utilizado con gran precaución.

— Michel Odent 7

Odent es coautor de un trabajo realizado en Madrid que muestra indicios sobre la asociación entre el estado emocional de miedo y la rotura prematura de membranas. 8 

La entrevista

Portada Ecología PrenatalMichel Odent, prestigioso ginecólogo francés, pionero en la promoción del parto fisiológico y precursor hace tres décadas de las bañeras de dilatación, ha hablado con Ser Padres sobre la importancia de lograr partos menos medicalizados y mucho más naturales, o como él los llama, más cercanos a los de todos los demás mamíferos, más "mamiferizados".

P: Cuando habla de la importancia del amor en el parto, ¿a qué se refiere?

R: El amor ya no es tema exclusivo de poetas, filósofos o novelistas. Hoy lo estudian científicos de muy diversas disciplinas y han llegado a una conclusión: la importancia que tiene todo lo que sucede en el inicio de la vida para desarrollar la capacidad de amar. Es fundamental no perturbar demasiado el parto para que madre e hijo puedan desarrollar ese amor.

P: ¿No perturbar el parto significa no medicalizarlo y humanizarlo más?

R: Más que humanizar, yo hablaría de “mamiferizar”. Para que un parto sea fácil, hay que redescubrir las necesidades básicas que compartimos con todos los mamíferos. Y todas las hembras, para segregar oxitocina, esa hormona del amor que hasta hace poco se necesitaba liberar para poder dar a luz, necesitan sentirse seguras y que su nivel de adrenalina sea muy bajo. En la selva, si una hembra está a punto de dar a luz y se da cuenta de que tiene un depredador cerca, segregará adrenalina para poder defenderse y retrasará el parto para cuando se sienta más segura. Los mamíferos necesitan sentirse seguros y no observados para dar a luz.

P: ¿Un parto con médicos, oxitocina sintética, epidural, cesárea… no es más fácil?

R: No, la epidural es un medicamento que sustituye a las endorfinas, lo mismo que la oxitocina sintética sustituye a la natural. Todos estos medicamentos hacen el papel de las hormonas que las mujeres no pueden segregar porque no se encuentran en un entorno adecuado. Hoy en día no solo no las pueden liberar las parturientas que dan a luz por cesárea, también muchas de las que tienen un parto vaginal, al usar sustitutos farmacológicos de estas hormonas del amor. El problema es que estos sustitutos no producen efectos sobre el comportamiento y alteran el curso natural del nacimiento, un momento crítico en el proceso del desarrollo de la capacidad de amar.

P: Entonces, ¿cuál es el mejor entorno?

R: Después de llevar más de medio siglo participando en nacimientos, puedo resumir mi aprendizaje en pocas palabras: un parto será más fácil y rápido cuanto más sola esté la mujer. Solo necesita una comadrona que tenga experiencia y una actitud maternal y que se mantenga en silencio. Es el mejor entorno para liberar la oxitocina, que es una hormona tímida y no aparece si hay muchos espectadores.

Autora: L. Artiz.

http://www.serpadres.es/embarazo/parto/entrevista-michel-odent-parto-natural.html

Última actualización el Jueves, 27 de Junio de 2013 15:09
 

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