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Porqué la envidia puede ser algo bueno para ti PDF Imprimir E-mail

Envidia

Todos nos comparamos a nosotros mismos con otras personas. Sabemos que no deberíamos… pero lo hacemos. Echamos un vistazo a lo que están haciendo y deseamos que nosotros también lo estuviésemos haciendo, o también podemos mirar y realizar juicios críticos, incluso cínicos.

Puede ser doloroso aceptar pero todos experimentamos olas de envidia y celos de vez en cuando. Probablemente más seguido de lo que nos guste admitir. De muchas maneras ésto se ha compuesto por el surgimiento de las redes sociales y de la percepción que tenemos de lo que hacen las demás personas por sus fotos y actualizaciones.

Vivimos en un tiempo donde de forma involuntaria comparamos nuestras propias vidas con nuestra percepción de la vida de los demás. Creemos que son plenamente felices.

La envidia no es hermosa, y eso lo sabemos.

¿Pero qué pasa cuando la experimentamos? ¿Cómo reaccionamos cuando lo que los demás están haciendo y sentimos un deseo de hacer o tener lo mismo?

Shauna Niequist, famosa escritora, tiene un punto interesante. Ella dice que la envidia, como todas las emociones, puede ser una excelente maestra cuando le permitimos hablar y nos tomamos el tiempo para escuchar lo que dice. Y después de mucha reflexión creo que puede tener la razón.

Se siente indignante decirlo pero es mejor entender que suprimir nuestros sentimientos. Comúnmente todos experimentamos envidia y celos.

Celos vs Envidia

Los celos son un sentimiento o miedo de perdida. Es lo que sentimos cuando alguien más consigue ser ascendido, cuando tu pareja está bailando con alguien más, etc.

La envidia, por otro lado, es el deseo por algo que no tienes. Por ejemplo, desear tener el aspecto físico de alguien más, su auto, su casa, su estilo de vida, etc.

La envidia nos habla de forma sutil, puede impulsarnos a hacer cosas y a explorar partes de nosotros mismos y del mundo. Es una parte natural de cómo interactuamos con la vida. Direcciona nuestra atención y nos muestra en qué nos queremos enfocar.

La envidia nos puede inspirar para cambiar positivamente hábitos y prioridades. Pero, como todos sabemos, también puede tener un efecto venenoso en nuestros motivos y objetivos.

Mucho de esto se derrumba si vivimos con una mentalidad de abundancia o con una mentalidad de escased.

Entonces, ¿cómo podemos cambiar nuestro punto de vista para tener una relación positiva y saludable con nuestros sentimientos de envidia?

1. Puede hablar

Shauna dijo que la envidia nos guía sutilmente a nuestros deseos. La puedes escuchar apuntándote en una dirección que profundamente quieras explorar. Eres atraído por un deseo. ¿Por qué lo quieres? ¿Qué harías si lo tuvieras?

La envidia no es algo a lo que debemos apuntar, ni tampoco un sentimiento que deberíamos impulsar, pero es importante escuchar y saber descifrar lo que nos quiere decir.

Una vez que procesamos la envidia, gran parte del tiempo podemos solo menospreciarla como materialista. Pero existen otros momentos cuando le encontramos sentido – una voz que nos empuja a algo con lo que realmente conectamos; cosas que nos permitirán estar más cerca de vivir una expresión más auténtica de quienes somos (pasatiempos, autos, empleo, gente, estilos de vida, etc.)

2. Puede enfocarte

Mirada de envidiaLa envidia ocurre. Es parte de la vida. ¿Le permites irreflexivamente dictar tus acciones, o prestas atención y buscas entender lo que dice?

Siempre saca provecho de esos momentos cuando una voz profunda trata de comunicarte algo. Escucha.

Puede re-enfocarte cuando te estas tambaleando o te sientes fuera de curso en tu vida. ¿Desearías tener la claridad que tiene alguien más? ¿El enfoque? ¿El éxito que han tenido? Es momento de hacer ese cambio, escucha lo que tu vida tiene para decirte acerca de lo que quiere que hagas. Ahora empieza tu propio viaje.

3. Se trata de ti, no de los demás

Cuándo estás viendo fotos en las redes sociales y un pensamiento de envidia llega a tu mente, ¿qué es lo que realmente estas sintiendo?

Te está hablando a ti de tu propia vida, no de la de ellos. Si deseas que fueras tú quien estuviera en esas reuniones sociales entonces quizás te estás diciendo a ti mismo que necesitas juntarte con alguien, salir a cenar con alguien, o pasar tiempo con otras personas.

Las fotos que tus amigos publicaron de sus viajes - ¿envidias a esa persona, o te estás diciendo a ti mismo que sería bueno que tomaras un pequeño viaje? ¿Qué te dice tu envidia de tus propias decisiones?

4. La puedes negar, pero…

Cuando negamos la envidia y, por lo tanto, bloqueamos ciertos mensajes potencialmente positivos que podamos tener, no estamos erradicando el veneno. Simplemente lo estamos moviendo a un lugar donde puede tener un impacto más corrosivo y de largo plazo.

Termina convirtiéndose en cinismo, juicios ajenos, resentimiento, rencor, y más envidia. Crece de forma más agresiva. Esto ocurre cuando permitimos que sistemas de creencia externos dicten lo que supuestamente queremos y no queremos perseguir en la vida y reescriban de forma forzosa nuestras pasiones naturales.

5. Es una historia

La envidia es una historia que nos contamos nosotros mismos acerca de la vida de otra persona. No es verdadera, es una percepción. Siempre recuerda que lo que creemos de la vida de los demás raramente es la realidad.

Se cuidadoso con los aspectos que envidias de alguien más. Por ejemplo, la envidia puede llevarnos a creer que tener lo que los demás tienen nos hará más felices. O hacer lo que los demás hacen es la clave para la satisfacción.

Esta es la mentira perpetua de la envidia y porqué puede ser un veneno en nuestras vidas.

Debemos hacer la distinción: la envidia puede llevarnos a conocer quiénes somos, pero también nos puede alejar de quienes podríamos llegar a ser.

No es tu destino, no es tu motivación; es una voz silenciosa interna que nos puede dar pistas de nuestras pasiones más profundas. No te quedes allí. Entiéndelo, sánalo y sigue adelante con una mentalidad de abundancia.

 

Descripción del autor: Edith Gómez es editora en Gananci, apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos.

Twitter: @edigomben

Última actualización el Jueves, 01 de Junio de 2017 11:11
 

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