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Dejar de fumar PDF Imprimir E-mail

Dejar de fumarEn la presentación de nuestro taller para dejar de fumar proponemos el siguiente experimento. Repite la siguiente frase:

«Dejar de fumar es fácil, sólo tienes que decidir que no vas a encender otro cigarrillo»

y comentamos:

Lo más seguro es que no te esté descubriendo algo nuevo, lo único que necesitas es fuerza de voluntad y listo. Pero, cuando la fuerza de voluntad flaquea ¿qué ocurre? ¿Y si pasas por momentos de estrés? ¿Y si llegan los exámenes? ¿Y si hay que acabar algo para ayer?

Ante estas preguntas se puede intuir que a veces se necesita algo más que la voluntad para dejar de fumar.

Las adicciones son uno de los problemas más injustamente tratados por la sociedad. Tomando como ejemplo el tabaco, se piensa que una persona es adicta al tabaco si fuma y, por tanto, si otro individuo ha dejado de fumar, simplemente porque ha dicho que no lo iba a hacer más, se considera que todos los demás deberían poder hacer lo mismo.

Falso.

Un adicto es aquella persona que no puede controlar su necesidad de tomar alguna sustancia (p.e. drogas) o desarrollar una actividad (p.e. ludopatía). Por consiguiente y por definición, todo aquel que puede dejar de fumar a voluntad no es un adicto y así es fácil. Por lo menos hay dos tipos de fumadores: los que fuman porque les gusta o tienen un hábito y los que son realmente adictos al tabaco. En general, estos últimos emplean los cigarrillos como un relajante cada vez que sienten algún malestar (y sí, estar aburrido cuenta como malestar), por eso eliminar los cigarrillos no es más que despojarles de la herramienta que poseen para mantener la "tranquilidad". Si se quiere dejar la adicción al tabaco permanentemente es necesario rebajar permanentemente las emociones que generan el malestar.

En esta página te proponemos un abordaje general del problema, inspirado en BSFF. Para ello, te sugerimos que cojas papel y boli para ir contestando a las preguntas que te encuentres. Este proceso permite que el subconsciente contacte con las emociones involucradas en tu adicción al tabaco, siendo éste el primer paso para poder liberarlas definitivamente. Encontrarás que hemos hecho una larga lista de preguntas y algunas visualizaciones que tratan el tema desde varios enfoques. También hay frases específicas para tratar las resistencias o bloqueos al cambio, ya que, si estos están presentes pueden detener la resolución del problema.

Tómate tu tiempo, lo mejor es hacerlo sin prisa, siendo consciente de que esto lo haces para cuidarte, y si ves que te cuesta responder a las preguntas, haz "una receta" para soltar la tensión. Realizando este proceso un par de veces por semana notarás los cambios rápidamente.

Frases para empezar a trabajar

Escribe tan rápido como puedas todos los pensamientos que te vengan al responder a estas preguntas.

  1. ¿Qué emoción sientes cuando te vienen las ganas de fumar? (visualízalo)
  2. ¿Hace cuánto que fumas demasiado?
  3. ¿Hay más gente en tu familia fumadora?
  4. ¿Cuáles son tus momentos para fumar preferidos?
  5. ¿Has dejado alguna vez de fumar? ¿Recuerdas cómo te sentiste?
  6. ¿Qué ocurrió la última vez que dejaste de fumar?
  7. ¿Crees que puedes dejar el tabaco?
  8. ¿Te puedes visualizar como no fumador?
  9. ¿Tienes miedo de fallar si lo intentas?
  10. ¿Crees que te presionarán tus amigos para volver a fumar?
  11. ¿Tienes miedo de tener pesadillas cuando lo dejes?
  12. ¿Tienes miedo del "mono"?
  13. ¿Qué emociones estás tratando de suavizar con el tabaco?
  14. ¿Qué pérdidas o vacíos quieres llenar con el tabaco?
  15. ¿Tienes miedo de que te cambie el carácter si lo dejas?
  16. ¿Puedes imaginarte relajado sin fumar?
  17. ¿En que te centrarías si no te obsesionase el tabaco nunca más?
  18. ¿Cómo pasarías tu tiempo si no volvieses a fumar?
  19. ¿Crees que echarás de menos fumar?
  20. ¿Crees que será como si perdieses un amigo?
  21. ¿Te sentirás triste por dejar de fumar?
  22. ¿Crees que si lo dejas y pruebas otro cigarrillo volverás a caer?
  23. ¿Te sientes culpable por haber gastado tanto en fumar?
  24. ¿Qué beneficios obtienes por fumar?
  25. ¿Qué perderías si dejas de fumar?
  26. ¿Imagina lo peor que te pueda pasar?¿Vienen ganas de fumar?

Una vez hayas respondido coge la lista de frases que hayas apuntado y realiza este proceso de liberación::

  1. Lee la primera frase y hazte consciente de si te genera algún malestar. Quédate con la frase si la siente cierta de algún modo o si la rechazas, porque en los dos casos habrá aparecido una emoción a liberar.

  2. Si es así, libera el malestar empleando la técnica que tú prefieras. Si aparecen nuevas frases añádelas a la lista.

  3. Una vez hayas terminado vuelve a leerla. Si todavía te afecta vuelve al paso 2.

  4. Continúa este mismo proceso con todas las frases de la lista.

Posibles resistencias

Escribe tan rápido como puedas los pensamientos que te vengan al leer estas frases.

  1. Para dejar de fumar sólo tengo que …

  2. Para dejar de fumar tengo que pasar por …

  3. Si dejar de fumar entonces ....

  4. Si veo/huelo un cigarrillo no puedo contenerme.

Una vez hayas respondido coge la lista de frases que hayas apuntado y realiza el proceso de liberación.

y bloqueos

Coge la lista de frases que hay debajo y aplica el proceso de liberación.

  1. Tengo miedo al “malestar” físico.

  2. Tengo miedo al “malestar” emocional.

  3. Tengo miedo a lograrlo o al fracasar.

  4. No podré, ya lo he intentado.

  5. Es imposible que dejar de fumar rápido.

  6. Si fuese posible ya me lo habrían dicho.

  7. Esto de liberar no puede funcionar.

  8. La gente esperará más de mí y no puedo manejar eso.

  9. Me odiarán mis amigos fumadores y mi familia.

  10. No sabré quién soy.

Profundizando en el problema

El presente

Escribe tan rápido como puedas los pensamientos que te vengan al leer estas frases.

  1. ¿Qué emoción sientes cuando te vienen las ganas de fumar?

  2. Identifica los momentos en que fumas demasiado.

  3. ¿Cómo te sientes cuando ves tabaco?

  4. ¿Cómo te sientes cuando hueles tabaco?

  5. ¿Cómo de a menudo piensas en el tabaco?

  6. ¿Cómo te sientes en tu cuerpo y en tu mente cuando fumas demasiado?

  7. ¿Cómo te sentirías si alguien te quita tu tabaco?

  8. ¿Cómo te sientes cuando imaginas que te queda poco tabaco?

Una vez hayas respondido coge la lista de frases que hayas apuntado y realiza el proceso de liberación.

El pasado

Escribe tan rápido como puedas los pensamientos que te vengan al leer estas frases.

  1. ¿En qué situaciones en tu pasado te has sentido culpable?

  2. ¿En qué situaciones en tu pasado te has sentido con ansiedad?

  3. ¿En qué situaciones en tu pasado te has sentido avergonzad@?

  4. ¿Qué traumas del pasado “suavizas” con el tabaco?

  5. ¿Cuándo fumaste de pequeño para hacerte sentir bien?

  6. ¿Cuándo fue la primera vez que fumaste demasiado y que sentimientos tratabas de tapar?

  7. ¿Cuándo fue la primera vez que usaste el tabaco como medio de cambiar de humor?

  8. ¿Qué te dijo tu familia la última vez que intentaste dejar de fumar?

  9. ¿Qué te dijeron tus amigos la última vez que conseguiste dejar de fumar?

  10. ¿Que pérdidas en el pasado provocaron que fumases más?

Una vez hayas respondido coge la lista de frases que hayas apuntado y realiza el proceso de liberación.

El futuro

Escribe tan rápido como puedas los pensamientos que te vengan al leer estas frases.

  1. Imagina que has dejado de fumar ¿Cómo te sientes?

  2. ¿Qué situaciones en el futuro pueden desencadenar la necesidad de fumar?

  3. ¿Qué cosas buenas tiene no dejar de fumar?

  4. ¿Qué cosas malas tendría dejar de fumar y mantenerlo?

  5. ¿Quién se enfadaría si dejases de fumar?

  6. ¿Quién se sentiría celoso de tu éxito?

  7. ¿Qué dirían tus hijos?

  8. ¿Quién se sentiría traicionado si dejases de fumar?

  9. ¿Qué otras consecuencias negativas tendría el dejar de fumar?

Una vez hayas respondido coge la lista de frases que hayas apuntado y realiza el proceso de liberación.

Última actualización el Jueves, 18 de Febrero de 2016 18:16
 

Comentarios  

 
0 #1 Lorena 30-05-2016 12:22
Recomiendo totalmente esta terapia para dejar de fumar.
Comencé muy escéptica, pero durante el proceso fui conociendo partes de mí que desconocía totalmente y fui entendiendo por qué se generaba el hábito de fumar, y me decía a mí misma: bueno, aunque no lo deje, al menos me estoy conociendo a mí misma.
Y un día de repente se había esfumado el hábito, se me olvidó. Fue hace dos meses que dejé de fumar y a veces se me olvida que hasta fumaba, es como si hubiera desaparecido de mi mente, y en cierta parte lo ha hecho porque ha desaparecido la asociación emocional que mi mente tenía con el hábito de fumar.

Hace falta una dosis de valor para enfrentarnos a nosotros mismos, pero una vez que te enfrentas, es maravilloso, adquiriendo además, herramientas para enfrentarnos a otros problemas que tengamos.
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